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Mitos y realidades de una técnica milenaria japonesa.
Al aproximarse las vacaciones su interés está centrado en viajes y paseos con la familia, pero siendo el hogar el centro de nuestros afectos, en él pensamos siempre, por tal motivo le invito a que viajemos juntos por el mundo del ARTE FLORAL. En Japón lleva largos años de estudio el perfeccionamiento del arreglo floral. En Occidente no podemos crearlo sin la debida dedicación y empeño. Aprendamos juntos el arte del arreglo floral, todos podemos hacerlo, la capacidad e inspiración la pone usted, nosotros aportamos la técnica.
El ser humano atraído por la belleza de las flores ha tenido por costumbre adornar el interior del hogar con ellas. Así como por coquetería usamos accesorios que elegimos de acuerdo con el color y estilo del vestido, ocasión en que lo luciremos o la impresión que deseamos causar, de la misma manera, introducimos en nuestro hogar el Ikebana, el arreglo floral, como accesorio decorativo para nuestros muebles y nuestros ambientes, como demostración de afecto hacia quienes nos rodean. Ikebana, es el arte del arreglo floral practicado en Japón. Pleno de tradición e historia, se va renovando con el tiempo, adaptándose al avance de la civilización y de las ideas.
Ya en la época Kamacura (año 1300) esos arreglos florales que originariamente se dedicaban como ofrendas religiosas, respetaban una proporción entre las ramas del arreglo floral y el recipiente. Estos arreglos florales fueron transformándose en conjuntos más elaborados llamados "RIKKA", que reflejaban la grandeza, el poder y la majestuosidad de la naturaleza y concordancia con el lujoso interior de los palacios principescos. La ubicación de estos arreglos florales demandó de la arquitectura japonesa un lugar especial, y lo que primero fue una pared entre dos columnas, luego una estantería que lo elevó del nivel del suelo, se convirtió en el actual "Tokonoma", espacio que no falta en ningún hogar japonés, con la única finalidad decorativa de albergar un lkebana.
El período Muromachi (1390-1490) es considerado como la edad en que la cultura japonesa llega al más alto grado de refinamiento. La ceremonia del té dio verdadero impulso e importancia al ARREGLO FLORAL. Este estilo especial recibió el nombre de "Chabana", que significa: Cha té, y Bana - flor, llegando en su estilización a realizar el arreglo con una sola flor. Cuando se popularizó, el RÍKKA tomó el nombre de "Shooka o Seika", según las escuelas, indicando su rama principal la ubicación del invitado especial dentro de la habitación y la segunda rama el lugar del anfitrión.
A fines del siglo XIX, cuando Japón abrió sus puertas a Occidente, comienza a difundirse entre nosotros y se enriquece con el contacto de una cultura diferente. En Ikebana el ser humano colabora con la naturaleza y aprende también a descubrir a través de este estudio un paisaje atractivo en un lugar que había pasado hasta entonces desapercibido. Ikebana como todo arte, no es indispensable para vivir, pero es uno de los pasos que nos eleva como seres humanos. Y cuando con armonía realice su ARREGLO FLORAL, encontrará la paz y el sosiego que a diario necesitamos para disfrutar espiritualmente de una existencia gozosa y plena. Significado de la palabra Ikebana: Etimológicamente, se puede descomponer la palabra en dos partes: IKEBU, que significa conservar vivo. HANA, cuya traducción es flor. En el altar familiar de Buda (año 1500) se ofrecían ofrendas florales, decorándolo con respeto y amor. Así se hizo que el lkebana fuera adaptándose a la vida diaria, allí los nombres de los elementos de origen; Yan, Ten, Guia o Padre. (Principio masculino que se asocia con el cielo) es siempre la rama mayor, la más vigorosa y fuerte.
Yin, Auxiliar o Madre, es la de mayor belleza, la más graciosa y femenina. Chi, Llave o Hijo, es fuerte, regordete, lleno de vida y siempre está colocado hacia adelante, dando sensación de avance y crecimiento. Estos tres elementos muy armoniosamente unidos representan el ideal de lo que debe ser una familia. Las tres reglas principales de IKEBANA que nunca debemos olvidar son BELLEZA DE LINEA, ARMONIA DE COLORES Y PROPORCION DE LOS ELEMENTOS. EL RECIPIENTE CON LOS ELEMENTOS FORMAN UN TODO INDISOLUBLE. Reflejan el estado anímico. Sus reglas nos imponen una disciplina embellecedora.
1° Elemento:  Padre.
2° Elemento:  Madre.
3° Elemento:  Hijo.

Podemos distinguir diferentes estilos básicos de lkebana, de acuerdo a los recipientes que se utilicen:

a) Moribana: (Moru = acumular, juntar y Hana = flor), que se practica en recipientes playos.
b) Nageire: (Nageru = arrojar y Ireru = introducir), este estilo se realiza en recipientes altos de boca estrecha. Los recipientes tienen una gran importancia en el lkebana, sin exagerar diremos que la mitad del valor de un lkebana está en el recipiente, pero hay que elegirlo de manera tal que su importancia no predomine en el conjunto final, sino que permanezca relegado a una situación de apoyo.

Cinco detalles importantes en lkebana
El primer detalle es seleccionar la rama,
2do. el Arte de cortar
3ero. el Arte de doblar
4to. el Arte de podar
5to. el Arte de sujetar

Detrás de cada Ikebana está escondido el trabajo prolijo y silencioso de nuestra habilidad, así que analicemos por partes los detalles importantes ya mencionados.
Selección de ramas: buscaremos una rama que tenga un movimiento interesante, un detalle, una hoja o una flor que la convierta en el centro de atracción.
Arte de cortar: toda rama o flor al ser cortada sufre una herida; para contrarrestar este factor adverso es necesario nutrir la rama, cicatrizar la herida y desinfectar la rama. Para realizar un corte estético, es necesario disminuir el número de hojas respetando su longitud y darle un final aparente que remate en un brote de hojas o tras un pimpollo.
Arte de doblar: en el punto en que deseamos doblarlas, uniremos ambas manos y haremos presión, teniendo los codos apoyados en el cuerpo. Con las plantas herbáceas se disminuye la fuerza.
Arte de podar: debemos eliminar el mayor número de hojas posibles, como así también lo que se superpone, lo marchito, seco o quebrado y las hojas o flores que miran hacia atrás.
Arte de sujetar: al practicar Moribana, sujetamos las ramas con un pinchaflores. Al practicar Nageire nos valemos de algunas horquetas. Si la rama es larga y toca el fondo, se la puede ir quebrando de acuerdo a la forma interna del florero; esto aumenta la superficie de absorción. Si la rama es muy corta y apenas se apoya en la pared interna opuesta al florero, se la corta a bisel para lograr un apoyo más firme. Si la rama es tan corta que no alcanza a apoyarse en la pared interna opuesta del florero, se auxiliará con otra ramita a la que se atará con hilo o alambre fino, o sujetándola con cortes mutuos en forma de pinzas.
Los estilos básicos
Son cuatro y se distinguen por la posición del Padre:
Estilo vertical, el padre está de 0 a 15° del eje vertical
Estilo oblicuo, el padre está de 40 a 45° del eje vertical
Estilo plano, el padre está de 10 a 15° del eje horizontal
Estilo curvo con caída, el padre está debajo del eje horizontal.
Estilo vertical básico, los ángulos se miden siempre desde el eje vertical que parte del centro del pinchaflores.

En los estilos básicos se miden los ángulos, indistintamente, hacia la derecha o hacia la izquierda del eje vertical. El primero y segundo elemento son colocados sobre el eje vertical, partiendo del mismo vértice. El tercer elemento se coloca hacia adelante, pudiendo desplazarse, contribuyendo a destacar la belleza del arreglo. La inclinación de las ramas con respecto a la vertical imaginaria es la siguiente:
1 ° rama de 10 a 15°
2° rama de 40 a 45°
3° rama de 70 a 80°

Estilo oblicuo básico
En este estilo la inclinación de las ramas respecto de la vertical imaginaria es la siguiente:
1 ° rama de 40 a 45°
2° rama de 10 a 15°
3° rama de 70 a 80°

Ubicación del pinchaflores
Cuando el recipiente es redondo o rectangular, se lo divide, mentalmente, en cuatro partes mediante dos ejes perpendiculares, y el pinchaflores con el arreglo se coloca en cualquiera de los cuatro sectores, procurando realzar su belleza. Las ramas y flores se cortan siempre al sesgo. Si la rama es dura se hace, en la parte inferior, un corte de 1/2 cm. de largo, para facilitar el pinchado y que la rama pueda tomar mas agua. Si la rama tiene hojas en la parte inferior se las quita, hasta por lo menos 2 cm. del lugar en que se va a pinchar. El corte oblicuo de la rama debe mirar hacia el centro del pinche, colocando la rama en forma vertical entre dos clavos, dándole luego la inclinación. Cuando las ramas son muy tiernas o muy finas, antes de pincharlas, se les envuelve las puntas con algodón o papel.

Denominación y medidas de las ramas en relación al recipiente
En primer lugar hablemos de las medidas del 1er. elemento (Padre):
Tamaño pequeño = diámetro mayor + 1 altura del recipiente = D + A
Tamaño mediano = diámetro mayor + altura del recipiente + la mitad de esta medida = D+A+ 1/2
Tamaño grande = diámetro mayor + altura del recipiente x 2 = D + A x 2

El primer elemento es el considerado elemento rector y determina el estilo y tamaño de un arreglo. Decidido el tamaño del arreglo y la medida del primer elemento, se procede a determinar las medidas del 2° elemento (Madre) y del 3° elemento (Hijo), de 1a siguiente manera: el 2° elemento debe ser las 3/4 partes del primer elemento; el 3° debe medir la mitad del segundo elemento.
Los elementos auxiliares del Padre, deben ser más largos que la Madre, pero no sobrepasar la altura del Padre. Los elementos auxiliares de la Madre, serán más largos que el Hijo, pero sin sobrepasar la altura de la Madre. Los elementos auxiliares del Hijo, serán mas cortos que éste y más pesados.
Conocidos los estilos básicos, variaciones y cuatro puntos, durante cuyo estudio nos hemos sujetado a una serie de reglas referentes principalmente a las dimensiones, proporciones e inclinaciones de las ramas, estamos ahora en condiciones de encarar el tema: línea. Este tema tiene mucha relación con el valor artístico de la composición floral. En Japón el estudio de líneas se aplica tanto en Ikebana tradicional como en Ikebana de vanguardia. Las composiciones con líneas se consideran de estilo libre, por cuya razón no se toman en consideración las reglas que rigen los estilos básicos; pero sí debe tenerse presente el conjunto armónico de la composición, en base a la acertada combinación del material, recipiente, color y equilibrio de la misma.

Líneas y sentimientos
Mediante el empleo de diversas líneas es factible imprimir a las composiciones florales distintas expresiones o sentimientos, tales como: fuerza, dignidad, gracia, dulzura, alegría, quietud, etc. A través de la combinación de la línea y de la masa (llamase así al conjunto de hojas, flores y semillas) pueden lograrse una multitud de efectos diversos. Como cuando imaginamos estructuras o valores simbólicos hacemos uso de líneas geométricas, es fácil hallar plantas que correspondan a esa tendencia de nuestra mente. El conocimiento de las formas se hace a través de las líneas. El esteta persigue líneas en su contemplación, el poeta busca en ellas su inspiración, y también nosotros, empleamos líneas, para crear Ikebana. Líneas rectas y curvas, ondulantes y circulares, finas y gruesas, interrumpidas o infinitas, simples y compuestas, en paralelismo, intersección o antagonismo en el movimiento, estimulan nuestros sentidos al infinito. Ikebana toma prestadas esas líneas para expresar nuestros sentimientos poéticos.

Las plantas y sus líneas
L as plantas crecen en alto por la gracia del sol, y se desarrollan principalmente siguiendo la vertical; algunas pocas crecen más a lo ancho, aumentando la superficie a fin de absorber mayor cantidad de luz solar. El material floral que obtenemos, es la resultante de esa condición de la existencia, que se manifiesta en líneas de movimiento vertical, horizontal u oblicuo, en constante avance.

Línea semiradial y masa
Línea horizontal y masa

Las líneas de las plantas como resultado del proceso de crecimiento natural no son líneas geométricas, rectas o curvas, ni tampoco libremente dispuestas como las empleadas en el arte abstracto. Esto nos lleva a decir que las líneas de las plantas son estampadas con la impresión de su crecimiento; lo que explica los diferentes efectos que producen en nosotros. Las líneas de las plantas expresan muchas cosas. Debemos estudiarlas y aprender a utilizarlas.

Aplicación de líneas
Una línea recta es masculina y expresa fuerza, una curva es bella y femenina. Si deseamos expresar suavidad y gentileza usaremos líneas curvas, y si por el contrario nuestro objeto es producir un trabajo de vigor y fuerza, serán líneas rectas las que emplearemos.
Las plantas anuales dan una impresión de movimiento y frescura, las plantas de crecimiento lento producen una sensación dez lentitud y peso. Las líneas livianas o pesadas, pueden servir para producir esas diferentes sensaciones. Las líneas horizontales y verticales dan una sensación de estabilidad, pero son carentes de movimiento: la oblicua es inestable, pero expresa movimiento. El empleo de muchas líneas es útil para la expresión de alegría, complejidad y belleza en cambiantes formas. Si se usan pocas líneas el resultado es expresivo, pleno de fuerza, y simple en su belleza. La curva repetida es clásica. Podemos agregar que el pino tiene su línea propia especial, como también la tiene el sauce. Arboles y hierbas tienen líneas ásperas o suaves, de innumerables variedades, que corresponden a infinitas expresiones y sentidos. La flora natural es un verdadero tesoro de hermosas líneas. Ikebana nos capacita para expresar nuestro conocimiento de la belleza mediante el empleo de esas líneas. El mundo de colores, en hojas y flores, nos ayudará.

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